{"id":11292,"date":"2024-09-10T09:48:56","date_gmt":"2024-09-10T07:48:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.acropolis.org\/?p=11292"},"modified":"2024-10-14T12:13:30","modified_gmt":"2024-10-14T10:13:30","slug":"el-jardin-de-las-delicias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.acropolis.org\/es\/fidias\/2024\/el-jardin-de-las-delicias\/","title":{"rendered":"El Jard\u00edn de las Delicias"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Grande habr\u00e1 sido la impresi\u00f3n del rey Felipe II cuando vio por primera vez la obra maestra de El Bosco. Como monarca todopoderoso no dud\u00f3 en adquirir dicha obra y donarla a la plasmaci\u00f3n de sus desvelos, el Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trata de un \u00f3leo sobre madera de roble compuesto en un tr\u00edptico cuyo panel central es del tama\u00f1o de la suma de sus dos paneles extremos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"477\" height=\"268\" src=\"https:\/\/www.acropolis.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/jardin-de-las-delicias.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11293\" srcset=\"https:\/\/www.acropolis.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/jardin-de-las-delicias.jpg 477w, https:\/\/www.acropolis.org\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/jardin-de-las-delicias-300x169.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 477px) 100vw, 477px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Vista interior del Tr\u00edptico denominado actualmente \u201cEl Jard\u00edn de las Delicias\u201d pintado entre 1490 y 1500 por El Bosco.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Europa del 1500 era com\u00fan realizar tr\u00edpticos que se manten\u00edan normalmente cerrados y ocasionalmente se abr\u00edan a un p\u00fablico selecto y culto. Algunos estaban destinados para un retablo eclesi\u00e1stico pero el que hoy se analiza fue un encargo secular. Al igual que de su autor, no se conocen muchos datos que expliquen el tema de esta gran obra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El autor de esta pieza es Jheronimus van Aken, afamado pintor holand\u00e9s quien adopta un seud\u00f3nimo relacionado con su origen, la ciudad de Hertogenbosch, conformando el nombre de Jheronimus Bosch. Al castellanizar la palabra Bosch, actualmente lo conocemos como \u201cEl Bosco\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existen diversas interpretaciones de lectura del tr\u00edptico cuyo t\u00edtulo desconocemos y que, a partir de Fray Jos\u00e9 de Sig\u00fcenza, Bibliotecario de El Escorial, es conocido como \u201cEl Jard\u00edn de las Delicias\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algunos estudiosos hablan de un proto-surrealismo. Otros le otorgan una concepci\u00f3n esot\u00e9rica, con conocimientos herm\u00e9ticos. En lo personal, adhiero a aquellos que sostienen que la inspiraci\u00f3n de esta obra es de un car\u00e1cter cristiano moralizante. Seg\u00fan mi criterio, el autor se posiciona en una postura de Demiurgo, del Creador y es por eso que debemos leerlo y entenderlo como si El Bosco nos mirara desde el fondo mismo del panel central, a cuya derecha se encuentra el Para\u00edso y a cuya izquierda se encuentra el Infierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vista m\u00e1s corriente que vemos de la obra, es un panel central profusamente colorido flanqueado por dos paneles laterales donde dos escenas se contraponen. Menos conocido es el hecho de que los paneles laterales est\u00e1n pintados a ambos lados, de modo que si cerramos el tr\u00edptico obtenemos una \u00fanica composici\u00f3n en torno a un mundo primigenio. A puertas cerradas asistimos a un mundo terrenal arquet\u00edpico donde podemos visualizar a la izquierda a Dios Padre que est\u00e1 creando el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es un mundo primitivo, a\u00fan en proceso de creaci\u00f3n, pues solamente est\u00e1 plasmado el reino mineral y el reino vegetal. A\u00fan no han aparecido ni animales ni seres humanos. Al ser un mundo en gestaci\u00f3n el pintor opta por tonos monocrom\u00e1ticos en la escala de grises, t\u00e9cnica que se denomina Grisalla. Oscuros y pesados nubarrones connotan las turbulencias de dicho proceso creativo donde en la tierra nacen y se desarrollan especies vegetales normales al igual que otras fant\u00e1sticas. Fuera de la esfera del mundo reina la oscuridad absoluta. Dicha escena monocrom\u00e1tica contrasta con el colorido de la composici\u00f3n tr\u00edptica interior.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si abrimos el tr\u00edptico y analizamos la estructuraci\u00f3n de la obra comenzando por el panel central podemos observar que existe una composici\u00f3n en base a una simetr\u00eda axial en vertical, aunque tambi\u00e9n podemos dividir dicho panel en cuatro cuadrantes. Si a la mitad superior, compuesta por los dos cuadrantes de arriba, le trazamos sus diagonales obtendremos el punto central en la fuente azul que tiene un papel protag\u00f3nico. En cambio, en la mitad inferior reina el caos y el vicio, por lo que la visi\u00f3n es desestructurada. Si a la mitad superior le buscamos sus dimensiones \u00e1ureas obtendremos dos l\u00edneas horizontales que enmarcan orillas, horizontes cercanos y enmarcan los tres objetos m\u00e1s importantes de esta zona de la obra, que son la esfera central y las dos construcciones fant\u00e1sticas que se ubican a sus laterales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si consideramos el panel de nuestra izquierda dedicado al Para\u00edso, observamos tambi\u00e9n la presencia de un eje axial de simetr\u00eda y la divisi\u00f3n en cuatro cuadrantes con la mitad en horizontal. Podemos proyectar tambi\u00e9n las l\u00edneas auxiliares \u00e1ureas de la composici\u00f3n del panel central. En el sector inferior del panel del para\u00edso, Dios Padre dirige la Creaci\u00f3n, flanqueado a su derecha por Ad\u00e1n y a su izquierda por Eva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el panel de nuestra derecha que representa el Infierno, tambi\u00e9n podemos dividirlo en cuatro cuadrantes, y los sectores enmarcados por las dimensiones \u00e1ureas de una mitad, est\u00e1n en la mitad inferior de dicho panel, justo en la zona donde un monarca-bestia engulle y defeca a los condenados. En la parte superior de dicho panel, aparece el \u201cHombre \u00c1rbol\u201d, el personaje principal y de mayor tama\u00f1o en toda la obra se ubica en el centro axial vertical del mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A nivel crom\u00e1tico, el panel del Para\u00edso es luminoso, predominando los verdes, los azules y los rosas. Al no poseer colores c\u00e1lidos vivos, quiz\u00e1 quiera expresarnos cierta inocencia primigenia o ausencia de pecado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cambio, en el panel central los verdes est\u00e1n contrastados por rojos intensos que denotan lujuria y pecado carnal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n, desde el punto de vista crom\u00e1tico, el panel de la derecha, correspondiente al Infierno, se diferencia notablemente de los dos anteriores, por una oscuridad predominante donde reina la noche y las huestes del Infierno hacen de la suyas con los sentenciados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Bosco contrapone arquitecturas primigenias propias del orden de la Naturaleza, presentes en el panel del Para\u00edso, persistiendo con mayor complejidad en el mundo manifestado, pero que en el Infierno devienen en construcciones de nuestro mundo pecaminoso y que son incendiadas el d\u00eda del Juicio Final.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es de destacar la fantasiosa imaginaci\u00f3n de El Bosco al plasmar arquitecturas fant\u00e1sticas basadas en Cromlechs prehist\u00f3ricos, combinados con formaciones rocosas y fantasiosas especies vegetales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mucho podr\u00edamos analizar de cada uno de los tres paneles interiores, pero a modo de s\u00edntesis diremos que en la tabla del Para\u00edso la fuente arquet\u00edpica tiene la misma coloraci\u00f3n que la t\u00fanica de Dios Padre, por tanto, podemos deducir que de all\u00ed emana la Vida y es precisamente en el centro del panel que se encuentra una esfera hueca cuyo origen es un b\u00faho, quiz\u00e1 representando al misterio. Dios Padre es uno de los dos \u00fanicos personajes que nos miran directamente a los ojos, el otro es el \u201chombre \u00e1rbol\u201d del panel del Infierno. Tanto Dios como la fuente primigenia dividen en este panel los dos extremos de la dualidad del mundo. A la izquierda, todo es activo, positivo y arm\u00f3nico. El ecosistema se retroalimenta, los vegetales crecen vigorosos, los animales beben agua de la fuente de la vida y en lo superior la arquitectura divina da armon\u00eda a la creaci\u00f3n. A la derecha, todo es pasivo, con connotaciones negativas, a\u00fan dentro del para\u00edso y con insinuaciones subyacentes propias de la naturaleza femenina como son el lago que quiz\u00e1s simbolice el pubis femenino. Una jirafa que est\u00e1 encrespada y pronta al ataque sugiere la ira instintiva. A su vez, el autor plasma un rostro esbozado con formas naturales que recuerda las tentaciones, las pasiones y los bajos sentimientos del ser humano, por eso, est\u00e1 sugerido con vegetales y alima\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el panel central la Lujuria est\u00e1 simbolizada por el color rojo, presente en las frutas del pecado y en una especie de carpa arb\u00f3rea. Cientos de seres humanos y animales act\u00faan a placer como si no hubiese ma\u00f1ana, en una escena que, sin ser expl\u00edcita, sugiere perversidad. En este caso no interesa la escala de aves, de animales y humanos, pues lo que cuentan son sus actos que, al estar librados a su propio juicio, son pecaminosos a los ojos de Dios. El tema del panel central es una denuncia de la corrupci\u00f3n del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fuente primigenia de la vida se ha tornado resquebrajada, con colores azules, toques rosas y rojos que a\u00fan emanan vida, pero no con la pureza de anta\u00f1o. Distintos engendros nos hablan de entrecruzamiento de especies, o del pecado original, cometido una y otra vez, que van degradando al Para\u00edso, torn\u00e1ndolo en nuestro mundo decadente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Abajo del lago donde desembocan los cuatro r\u00edos primigenios, los seres vivos han fabricado un estanque para ba\u00f1ar sus placeres terrenales. Aparentemente todo est\u00e1 permitido y todo sucede con impunidad como si Dios no existiese. A pesar de la verg\u00fcenza inicial de Ad\u00e1n y Eva al descubrirse desnudos, los pecadores mantienen la desnudez y no dudan en cometer actos her\u00e9ticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este panel es una denuncia a la sociedad contempor\u00e1nea del pintor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante tanto esc\u00e1ndalo, las acciones desembocan en la entrada al Infierno, el panel que est\u00e1 a nuestra derecha. He aqu\u00ed el sector m\u00e1s inquietante del conjunto y quiz\u00e1s por eso tambi\u00e9n el m\u00e1s atractivo. Es un Infierno adonde ir\u00e1n a parar irremediablemente los condenados, aquellos que tuvieron desenfreno en el mundo terrenal. Sin embargo, no es un Infierno de sufrimiento y lamentaciones, porque todos los castigos posibles son asumidos con cierta naturalidad y desasosiego.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mirar a este panel, inmediatamente nuestra vista se desplaza a ese \u201cHombre \u00c1rbol\u201d que tiene su trasero roto y que al igual que Dios Padre nos mira interpel\u00e1ndonos. Algunos investigadores quieren ver en \u00e9l a un autorretrato de El Bosco, pero esto no ha sido confirmado. A\u00fan con el trasero roto, su mirada no es de sufrimiento si no de resignaci\u00f3n y cierta tranquilidad. Dicha expresi\u00f3n es desconcertante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan cuentan algunos bi\u00f3grafos, durante la infancia de El Bosco ocurri\u00f3 un terrible incendio en su ciudad natal, impresi\u00f3n que lo marc\u00f3 definitivamente, imagin\u00e1ndose dicho incidente como imagen viva del Infierno. Podemos observar aqu\u00ed escenas terriblemente atractivas donde predominan las sombras, cuyas siluetas se recortan entre las llamas y el humo. Ej\u00e9rcitos infernales cruzan puentes sobre lagos de lava. Parece claro que El Bosco pretende condenar a los m\u00fasicos directamente al Infierno, pues presuntamente todos sus encantos e instrumentos son objetos de perdici\u00f3n. Comenzando por un cuchillo que corta dos orejas, cercenando el sentido auditivo para que no escuchen composiciones musicales pecaminosas. En venganza por la osad\u00eda de los m\u00fasicos, diversos instrumentos musicales aparecen como instrumentos de tortura. Un extra\u00f1o monarca con cabeza de ave devora a una persona y est\u00e1 sentado en un inodoro de dormitorio de \u00e9poca, que a su vez contiene una bolsa donde caen sus heces, filtrando a los desdichados quienes caen en un pozo sin fondo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Bosco utiliza como recursos de tortura objetos introducidos en anos de personas como expresi\u00f3n de m\u00e1ximo sufrimiento, siendo lo peor lo que le ocurre al hombre \u00e1rbol, que como ya hemos visto, tiene su trasero roto. Dichas patas est\u00e1n configuradas como ra\u00edces arb\u00f3reas y apoyadas en dos botes como haciendo equilibrio en el fango. Miles son los castigados y miles son las formas de castigo. Un cerdo hembra viste tocado de monja y acosa a un desvalido. La moraleja parece ser que la m\u00fasica llevar\u00e1 al ser humano indefectiblemente a su perdici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchas cosas m\u00e1s podr\u00edamos analizar de esta gran obra del arte universal pero basta estos apuntes para hacernos una idea global de la misma. Tengamos en cuenta que El Bosco era un cristiano perteneciente a una cofrad\u00eda tradicional de Flandes, que denunciaba los excesos y que practicaba la piedad. Aunque esta obra es tr\u00e1gica, est\u00e1 acometida con cierto desparpajo, con cierta iron\u00eda, con cierto humor y con cierta preferencia por lo grotesco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esta raz\u00f3n, sus composiciones fueron tomadas como referencias por el movimiento surrealista. Es posible identificar su influencia en algunos recursos utilizados por Dal\u00ed, por ejemplo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo m\u00e1s llamativo es que esta obra se realiz\u00f3 400 a\u00f1os antes que el Surrealismo. En tiempos en que Col\u00f3n realizaba sus expediciones a Am\u00e9rica, El Bosco acomet\u00eda esta gran obra de arte que plasma una realidad perversa y sugiere una advertencia a los viciosos. Quiz\u00e1s sea producto de visiones on\u00edricas, de sue\u00f1os inquietantes, de visualizaciones m\u00edsticas y de una creatividad exuberante. No obstante, tuvo el talento de poder plasmarlo con maestr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl Jard\u00edn de las Delicias\u201d no tiene una lectura unitaria, sino que est\u00e1 pensado para un estudio minucioso donde solamente deteni\u00e9ndose en cada detalle se llega a comprender con cabalidad lo que nos quiere expresar su autor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lamentablemente, cuando habitualmente concurrimos al Museo del Prado la obra siempre tiene mucho p\u00fablico a su alrededor y no es posible detenerse el tiempo suficiente como para tener una lectura integral de la obra. Vayan estas palabras para \u201cEl Jard\u00edn de las Delicias\u201d del gran pintor Jheronimus Bosch, m\u00e1s conocido en lengua castellana como El Bosco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Arq. Hugo Ferreira Quir\u00f3s &#8211; Uruguay<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor: Arq. 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